Synthesis, vol. 33, núm. 2, e179, agosto 2026 - enero 2027 ISSN 1851-779X Dosier
Poesía, belleza y pasiones en el pensamiento de Platón y Aristóteles
Poetry, Beauty, and Passion in the Thought of Plato and Aristotle
Platón y Aristóteles marcan los inicios de la reflexión filosófica sobre el arte; la condena de República X aún suscita una incómoda perplejidad entre los intérpretes, muchos de los cuales procuran de manera denodada “evitar” y/o “resignificar” la expulsión de los poetas o de alguna parte de ellos del régimen político ideal platónico. Por su parte, la Poética, que tradicionalmente ha sido entendida como el primer intento de dar respuesta al cuestionamiento platónico, continúa siendo la obra más leída, traducida y estudiada del corpus aristotélico. Sin embargo, en el escenario actual de la filosofía o más precisamente de su historia, estas cuestiones suelen circunscribirse al ámbito disciplinario de la estética en el sentido moderno o, de manera más amplia, a la filosofía del arte. Lejos de una mirada filosóficamente acotada, la propuesta de este dosier responde al intento de comprender que el arte griego antiguo —ajeno a los recortes y distinciones académicas actuales— supone el entrecruzamiento de distintas disciplinas que hoy distinguimos, tales como la ética, la política, la retórica, la estética e incluso la metafísica y la lógica. Con vistas a explorar y cultivar esa riqueza, el Grupo de Estudios Aristotélicos (CIF, INEO-CONICET) y el Centro de Estudios Helénicos (FaHCE, IdIHCS, UNLP) organizaron el Workshop “Sobre el arte griego antiguo: acciones, pasiones y lenguaje”, el cual tuvo lugar del 13 al 14 de marzo de 2025 en la Facultad de Humanidades y Cs. de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata. La visita del Prof. Pierre Destrée (Universidad Católica de Lovaina / FNRS, Bélgica) por primera vez a la Argentina y, en especial, a la UNLP —gracias a una Beca Erasmus especialmente otorgada para ese fin— motivó la organización de este encuentro temático del que participaron reconocidos especialistas nacionales como las Dras. María Angélica Fierro (UBA-CONICET), Claudia Seggiaro (GEA/UBA-CONICET), Mariana Castillo Merlo (GEA/UNCO-CONICET), el Dr. Ricardo Ibarlucía (UNSAM-CONICET), el estudiante avanzado Elían Zamora (GEA/UBA) y quien suscribe. Además, del rico intercambio presencial entre expositores y un nutrido grupo de asistentes compuesto por estudiantes, becarios y doctorandos de la UNLP y de la UBA, las dos conferencias impartidas por el Prof. Destrée se transmitieron en vivo, lo que posibilitó la participación remota de destacados profesores, así como de estudiantes nacionales e internacionales. Ambas presentaciones fueron introducidas y coordinadas por la Dra. Claudia Fernández (Directora del CEH, UNLP-CONICET) y yo misma, en calidad de co-coordinadora del GEA y miembro del CEH, IdIHCS, UNLP-CONICET.
La riqueza del debate e intercambio a los que dio lugar el encuentro motivó entre las organizadoras la idea de publicar este dosier en torno a la temática del encuentro, para lo cual se convocaron no sólo a los expositores que participaron del Workshop, sino también a otros especialistas y estudiosos reconocidos por sus indagaciones sobre el tema en cuestión.
El presente número temático está compuesto por seis trabajos que versan sobre distintos aspectos que atañen al arte griego antiguo o a nociones estrechamente vinculadas a él. La naturaleza y extensión de los trabajos es ciertamente diversa, ya que los autores han tenido la libertad de seleccionar los temas de sus presentaciones a partir del amplio espectro que abarca el título. No obstante, es posible encontrar puntos de confluencia e incluso, en algunos casos, establecer conexiones estrechas en los temas tratados. A continuación, presento una breve reseña de cada uno de los artículos que forman parte de este dosier.
En su trabajo “Platón sobre cómo leer poesía de forma segura”, Pierre Destrée analiza la dualidad que atraviesa la consideración platónica de esta. En efecto, por un lado, señala que Platón admite su prohibición cuando ésta influye negativamente en la constitución moral de las personas, en especial, durante la infancia. Sin embargo, el autor destaca el hecho de que Platón no propugna una renuncia completa a las artes, antes bien admite que los ciudadanos de las póleis ‘reales’ sigan yendo al teatro, pero los insta a que se protejan de sus encantos mediante el reconocimiento de su carácter ficticio, es decir, admitiendo que no tienen valor de verdad y que los poetas no son maestros de moral. Como contrapartida, Destrée subraya el poder ‘estético’ que Platón le confiere a la poesía al reconocer que no transmite un mensaje moral y que el placer que provoca es de carácter cognitivo, puesto que permite una mayor comprensión de aquello que representa. En su minucioso análisis de diversos pasajes de la República y en menor medida de las Leyes, Destrée deja en claro que Platón no impulsa a los seres humanos a renunciar a la poesía y que no propone cultivar una poesía moralizante, en la que sus personajes sean únicamente personas buenas, sino una que dé cuenta de los deseos irracionales constitutivos de los seres humanos y frente a la cual los espectadores/oyentes establezcan un distanciamiento emocional. A pesar de la ampliamente conocida expulsión de los poetas miméticos de la pólis ideal en Rep. X, Destrée asevera que no es Aristóteles en su Poética quien asume la defensa de la poesía, sino el propio Platón cuando reconoce la philía de Sócrates hacia Homero y, sobre todo, cuando establece como condición necesaria que ésta no sea tomada en serio, lo cual permite escucharla sin corromper el alma.
Por su parte, Lucas Soares, en su artículo “La cama, el usuario, el fabricante y el imitador. Consideraciones en torno a la crítica ontológico-epistémica de Platón”, también analiza la crítica platónica a la poesía tradicional en República X, pero desde una perspectiva diferente a la propuesta por Destrée. A juicio de Soares, el propósito de Platón es constituir un nuevo paradigma poético conforme al cual las nuevas generaciones de poetas se aboquen a la mímesis de los caracteres de los hombres de bien, lo cual es acorde al modelo de la pólis ideal que diseña en esa obra y, posteriormente, en Leyes. La conformación de este nuevo paradigma poético se sustenta sobre las bases de la crítica ontológica y epistémica de la poesía tradicional. En efecto, a través del argumento de las camas, el de la distinción entre las obras de segundo grado y las imágenes de tercer grado, así como la gran trinidad que discierne entre el usuario, el fabricante y el imitador, el filósofo desacredita la palabra poética tradicional y revela su carácter fraudulento, al tiempo que muestra su poder paideútico. Precisamente, la tesis de Soares es que para evitar la triple degradación ontológico-epistémica que supone la poesía tradicional, Platón “busca delinear y prescribir un paradigma de poeta de segundo grado”, que se sustenta no ya en la mera apariencia, sino en la recta opinión a partir del conocimiento que le proporciona el usuario, esto es, el filósofo. Gracias a esta emancipación ontológica de las Ideas, el autor sostiene que es posible vislumbrar una solución al dilema planteado en Rep. X, al tiempo que permite fundar una nueva tradición poética que da lugar a una clase de poesía más austera y provechosa.
En su trabajo titulado “Sentidos de eikós en el Fedro de Platón: críticas y apropiaciones de un recurso retórico”, María Angélica Fierro señala que el filósofo aborda este concepto de manera compleja, ya que conviven en este diálogo dos usos fundamentales. Por un lado, el sentido ordinario como “plausible, verosímil”, en relación al cual Platón construye un enfoque crítico de su uso por parte de la retórica sofística. A partir de este significado habitual, el filósofo alinea esta noción con sus propias categorías filosóficas entendiéndola en términos de semejanza y/o analogía entre la cosa real con algo similar. Esta resignificación y apropiación filosófica de este recurso retórico se corresponde con la línea interpretativa adoptada por Fierro, según la cual Platón propone una nueva forma de retórica, en la cual el concepto de tò eikós se rehabilita subordinado al conocimiento. El uso correcto de este recurso —advierte la autora— requiere que el retórico conozca la verdad, pero apela a la comparación con lo símil y lo disímil en lugar del conocimiento directo de la verdad, ya sea por limitaciones epistémicas propias del emisor o bien del receptor o incluso por la naturaleza propia del objeto a explicar. A la luz de esta nueva retórica que Platón bosqueja en el Fedro, Fierro presenta al eikós como un instrumento clave que permite persuadir a alguien de la verdad cuando el lógos dialéctico puro no puede cumplir este objetivo.
En su extenso artículo “Notas acerca de la cualidad poética en Aristóteles”, Eduardo Sinnott se pregunta por la belleza del lenguaje, en particular, el que pertenece al dominio poético. Tomando como punto de contraste el lenguaje utilizado en el ámbito dialéctico-retórico, el autor destaca el carácter distintivo de la selección léxica. Mediante un detallado análisis de las distintas cualidades del lenguaje, de los distintos tipos de palabras y de los recursos poético-retóricos, Sinnott señala que la excelencia o virtud (areté) expresiva en la esfera de la poética está dada por el punto medio entre, por un lado, el enigma y la extrañeza y, por otro, la trivialidad del lenguaje habitual. Por el contrario, sostiene que la excelencia del discurso retórico reside en recurrir al artificio, pero sin que éste resulte evidente. A su juicio, el carácter singular de la poeticidad consiste en una selección léxica divergente. Sin embargo, subraya el hecho de que la poesía no señala aspectos nuevos de la realidad, ya que esto lo hace el léxico habitual. Frente a la habitualidad, la automatización y el consecuente empobrecimiento a los que conduce el discurso ordinario, el arte poético restituye la ‘origenariedad’ gracias a la noción clave de extrañeza. Aunque no es posible aplicarle el paradigma de medida y orden, Sinnott concluye que la belleza del lenguaje poético y de las distintas figuras que lo componen está dada por el extrañamiento o singularidad que le confiere a las palabras y las cosas, lo que permite apartarlas de la “inexpresiva y penosa trivialidad del lenguaje habitual”.
Si bien la noción de páthos suele vincularse a las artes miméticas y a la retórica, Claudia Seggiaro —en su trabajo “La noción de páthos a la luz de Metafísica V y Categorías 8 de Aristóteles”— propone explorarla desde una perspectiva poco transitada atendiendo a pasajes de Metafísica V y Categorías 8 mencionados en el título, en los que Aristóteles adopta un enfoque lógico-metafísico. La autora destaca la complejidad semántica de este concepto con vistas a repensar su traducción atendiendo al contexto de su aparición. Luego de una breve consideración de los usos pre-aristotélicos del término, Seggiaro se aboca al análisis de los pasajes en cuestión a la luz de los cuales señala la dificultad de identificar la noción de páthos con conceptos afines como alteración (alloíosis), movimiento (kínesis) y cualidad (poiótes). Teniendo en cuenta el carácter funcionalmente polisémico de esta noción, cuyas variaciones responden a los distintos niveles de análisis que se ponen en juego en cada caso, Seggiaro asegura que por ese motivo resulta clave entender los desplazamientos conceptuales que intervienen en los modos en que los seres son afectados, cambian y devienen lo que son. A juicio de la autora, no es posible reconstruir la concepción aristotélica de los páthe sin tener en cuenta el marco metafísico del cual forman parte; de ahí la importancia de atender a estos pasajes que no suelen ser tenidos en cuenta por la vasta literatura que se dedica al estudio de las emociones en Aristóteles.
En su trabajo “La belleza y la elegancia son cosas serias según Aristóteles”, Arianna Fermani explora la importancia que el concepto de kalón desempeña en la obra del Estagirita. La autora destaca el carácter ético y estético que esta noción tiene en la cultura griega antigua y analiza diversos pasajes de sus obras éticas (Ética Eutidemia y Ética Nicomaquea) y de la Retórica con el propósito de mostrar la estrecha conexión que el filósofo establece entre la belleza, la elegancia, la virtud y el placer. Sin embargo, Fermani subraya el hecho de que Aristóteles “nos permite ver las cosas desde la perspectiva contraria”, al considerar todo aquello vinculado a lo feo, lo vergonzoso y, por ende, al vicio y que constituyen la contrapartida ética y estética del ideal griego de la kalokagathía. Finalmente, la autora destaca el valor paideútico de la belleza que en el caso de Aristóteles impulsa a la conformación de un modelo pedagógico sustentado en el cultivo del ocio y de las artes liberales, cuyo paradigma es la filosofía debido a su carácter no instrumental. En virtud de ello, las artes miméticas resultan fundamentales —asegura Fermani— para que los seres humanos trasciendan el ámbito de la utilidad y la mera supervivencia (zên) y puedan lograr una vida buena y bella (eû zên).
Este breve repaso por los contenidos de los distintos trabajos que forman parte del dosier revela varias cuestiones. En primer lugar, el papel central que la poesía y, en general, las artes miméticas desempeñan en el pensamiento de los dos filósofos más importantes de la tradición griega clásica. También revela la estrecha conexión que el análisis del arte supone entre ética, política, retórica, metafísica, lógica y gnoseología en los diálogos platónicos y en el corpus aristotélico. Si bien es cierto que en Platón y, en mayor medida, en Aristóteles es posible hallar los primeros indicios de autonomización disciplinaria de las artes miméticas, varios de los trabajos muestran que éstas están inseparablemente ligadas a las preguntas fundamentales de la existencia humana y de la naturaleza misma del hacer filosófico. Asimismo, es posible establecer ciertas conexiones e incluso un diálogo tácito entre algunos de los trabajos que componen esta selección. Así, por ejemplo, mientras Destrée se preocupa por proteger al lector mediante una suerte de “contrahechizo” intelectual, Soares procura salvaguardar a la poesía incluso al precio de convertirla en un producto funcional al régimen político ideal. Aun cuando no todos los trabajos versan estrictamente sobre la poesía y, en general, las artes miméticas —como es el caso de Fierro y Seggiaro—, permiten sin embargo elucidar conceptos muy vinculados a ellas como es el concepto de eikós, que es sumamente relevante en el análisis de la verdad poética, y la noción de páthos que resulta fundamental para el estudio de las emociones que el arte suscita. Los trabajos de Sinnott y Fermani versan sobre la belleza, el primero se enfoca en su incidencia en el lenguaje poético y el enriquecimiento que produce al escapar de la trivialidad de la léxis habitual y cotidiana, mientras que la segunda destaca la íntima conexión que conecta a la belleza con la ética, la política y la filosofía. En efecto, el carácter no instrumental del arte y su analogía con la filosofía en el marco de un proyecto político cuyo fin es el ocio es un aspecto central del pensamiento aristotélico cuya relevancia filosófica suele ser poco atendida y señalada por los estudiosos de su pensamiento.
En suma, el propósito de este dosier —que es el fruto del trabajo conjunto y cooperativo realizado por investigadores del país y del exterior— es impulsar un análisis menos sesgado y filosóficamente menos compartimentado de las artes miméticas y de conceptos íntimamente ligados a ellas en la obra de Platón y Aristóteles, e invitar a los lectores a explorar la riqueza conceptual que conlleva la reflexión filosófica sobre el arte griego antiguo.